
El 11 de enero de 1820, el Congreso de Angostura marcó un hito en la historia de la libertad venezolana. Siguiendo instrucciones directas del Libertador, Simón Bolívar, se aprobó un decreto fundamental que buscaba la abolición de la esclavitud en todo el territorio nacional.
La medida, de profunda trascendencia social, tenía también un objetivo estratégico: atraer a la causa republicana el apoyo de miles de esclavizados que aún no se habían sumado a la lucha independentista.
Fin a «Vientre de Esclavizado Engendra Esclavizado»
El decreto de 1820 supuso la eliminación definitiva de la infame máxima colonial que dictaba «vientre de esclavizado engendra esclavizado». Aunque la liberación total sería gradual, la medida aseguró que la esclavitud tenía fecha de caducidad, garantizando la libertad para las generaciones futuras nacidas en suelo patrio.
Es vital destacar que esta acción no fue el primer paso en la lucha por la emancipación. El camino hacia la libertad comenzó mucho antes:
- 1810 (Proclamación de la Independencia): Se prohibió la introducción y venta de personas cautivas en todo el territorio nacional.
- 1811 (Constitución Federal): El artículo 202 de la carta magna acordaba la libertad inmediata para aquellos esclavizados que se alistaran para combatir en favor de la República.
El decreto de Angostura se erige, así, como un pilar legislativo que consolidó los esfuerzos iniciales, acercando a Venezuela a la promesa de una república verdaderamente libre e igualitaria.
(Conadecafro Conadecafro/kc/ER.-.-)