
Un día como hoy se evoca el nacimiento de Juana Ramírez, una figura monumental de la gesta independentista venezolana. Nacida el 12 de enero de 1790 en Chaguaramal, cerca de Maturín, actual estado Monagas, Juana fue hija de la esclavizada Guadalupe Ramírez. Su vida se convirtió en sinónimo de patriotismo y lucha no solo contra el yugo español, sino también por las causas igualitarias de las mujeres de su época.
De Esclavizada a Libertadora
Aunque nacida de una esclavizada, Juana fue liberada al nacer. Se cree que su padre pudo ser el General Andrés Rojas o su hermano, José Francisco Rojas. Fue criada bajo la tutela de Doña Teresa Ramírez de Valderrama, quien la protegió y le dio su apellido.
El fervor por la libertad se desató el 25 de mayo de 1813, cuando Juana Ramírez se declaró en rebeldía. Enfrentó al ejército Realista de Domingo Monteverde, guiando a un grupo de mujeres en la Sabana de Alto de los Godos, al oeste de Maturín. Allí, junto a otras mujeres del pueblo, conformó el célebre batallón conocido como la «Batería de Mujeres».
Su apodo, «La Avanzadora», se lo ganó por su valentía. Era habitual verla en la primera línea de combate, auxiliando a los heridos y enfrentándose directamente a los oponentes. En su honor, un imponente monumento escultórico, obra del italiano Renzo Bianchini, se erigió en el centro del municipio Maturín, sirviendo hasta la actualidad como un símbolo de la identidad monaguense.
Justicia Histórica y Legado Perpetuo
Juana Ramírez, considerada una mujer patriota y una precursora en la lucha por la igualdad, falleció en 1856, a la edad de 66 años. Dejó un legado histórico que resalta la fuerza indomable de la mujer venezolana.
Su mérito fue reconocido a nivel nacional el 23 de julio de 2013, cuando el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció el traslado de sus restos al Panteón Nacional, rindiendo justicia al honor y mérito de Juana Ramírez, «La Avanzadora».
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