
Hace 60 años, el mundo perdió a una de sus voces más potentes en la lucha por la igualdad. El 21 de febrero de 1965 fue asesinado El-Hajj Malik El-Shabazz, universalmente conocido como Malcolm X, un líder afroamericano revolucionario que dedicó su vida a combatir la desigualdad y exigir el acceso igualitario a los derechos civiles para las comunidades afrodescendientes en Estados Unidos.
De la Prisión a la Oratoria
La trayectoria de Malcolm X es un testimonio de transformación. Aunque fue un estudiante prometedor, su defensa del honor étnico y las circunstancias lo llevaron a abandonar sus estudios y, posteriormente, a pasar varios años en prisión. Fue durante su encarcelamiento que forjó su intelecto, devorando libros de la biblioteca de la prisión para compensar la educación perdida.
En la cárcel, tuvo contacto con la Nación del Islam y, tras su liberación, se convirtió rápidamente en un orador carismático y en un ferviente defensor de la igualdad y los derechos de los afroamericanos.
El Asesinato de un Ícono
Menos de un año después de haber abandonado la Nación del Islam, Malcolm X fue atacado. El 21 de febrero de 1965, mientras pronunciaba un discurso en una reunión de la Organización de la Unidad Afroamericana en el Audubon Ballroom de Manhattan, fue asesinado por disparos. Los responsables fueron Thomas Hagan y dos hombres más, miembros de la organización que había dejado.
A pesar de su trágico final, Malcolm X ha sido descrito como uno de los afroamericanos más influyentes en la historia de Estados Unidos. Su vida, marcada por la valentía, la transformación y la exigencia de la justicia «por cualquier medio necesario», resuena hasta hoy como un pilar del pensamiento revolucionario y la lucha por la dignidad negra global.
(Conadecafro Conadecafro/kc/ER.-.-)