
Un 16 de febrero de 1985, la música popular venezolana sufrió una pérdida irreparable con el trágico fallecimiento en un accidente automovilístico de Ely Rafael Primera Rossell, mundialmente conocido como Alí Primera, el «Cantor del Pueblo».
La Voz de la Conciencia Social
Alí Primera inició su carrera de cantante y compositor casi como una distracción, pero pronto se convirtió en una vocación a tiempo completo y una plataforma para el mensaje social. Sus primeras composiciones, como «Humanidad» y «No basta rezar», esta última presentada en el Festival de la Canción de Protesta de la Universidad de Los Andes en 1967, lo proyectaron rápidamente a la fama.
Entre sus temas más icónicos e inmortales se encuentra «Techos de cartón», una canción que se convirtió en el espejo de la realidad de quienes vivían en condiciones de extrema pobreza en el país. Sus versos reflejaban la dura verdad: «Qué triste se oye la lluvia en los techos de cartón. Qué triste vive mi gente en las casas de cartón.»
Patrimonio y Legado de Lucha
El impacto de Alí Primera como símbolo de la voz de los excluidos y silenciados perdura hasta hoy. En el año 2005, el Gobierno del Comandante Eterno Hugo Chávez declaró su música como Patrimonio Nacional.
Posteriormente, en 2018, el Ministerio de la Cultura honró aún más su memoria al designarlo «Portador Patrimonial de la Nación Venezolana». Su pensamiento revolucionario y su compromiso con la causa popular quedan resumidos en una de sus frases más célebres:
«Si la lucha se dispersa no habrá victoria popular en el combate»
(Conadecafro Conadecafro/kc/ER.-.-)