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CONADECAFRO – Oficial

Turba es una obra de teatro que fue llevada al cine y logró ser galardonada como mejor largometraje de ficción en el quinto Festival Internacional de Cine Negro Cimarrón, en Ecuador

(Prensa Conadecafro 30-03-2026).- Desde Radio Miraflores la Voz de la Verdad 95.9 FM, lugar desde donde se transmite el programa radial Somos Afro, la directora de la Secretaría Ejecutiva de Conadecafro, Atahuanadi Sánchez, fue la encargada de entrevistar a través de una llamada telefónica a la artista Jericó Montilla, con quien conversó acerca del teatro y el cine, en los cuales se ha involucrado y le ha permitido contar la historia de mujeres secuestradas en África para ser esclavizadas, durante la trata transatlántica, uno de los episodios más crueles y devastadores de la historia de la humanidad.

Montilla, es fundadora y directora del Encuentro de Mujeres Creadoras en Escena de Venezuela, también forma parte del Circo Nacional de Venezuela, es profesora de Práctica Dramática Integral y Actuación para la danza en la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE) y en el año 2025 participó en la película Turba la cual fue galardonada como Mejor Largometraje de Ficción en el 5to Festival Internacional de Cine Negro Cimarrón, en Ecuador.

“El arte comenzó en mi vida como una manera de salvarse uno de un montón de cosas de la juventud, de la oscuridad, como salir de las malas juntas, fue un imán para salvarme de esas cosas, pero luego se convirtió en un oficio, después pasó a ser una excusa para generar políticas en el ámbito cultural, luego para tratar de contribuir en cambiar y elevar el espíritu de una comunidad, para cambiar el entorno social y con esa conciencia lo he estado tomado estos 20 años” dijo Montilla.

En este sentido, Jericó explicó que, el arte no es solo el reflejo de una sociedad, sino también una manera de remover la conciencia y el espíritu, de decir que quiero y que no quiero en mi entorno, en el país, y llevar un mensaje con compromiso étnico, político, antropológico, filosófico y moral, en donde se puedan incluir a los jóvenes y que sean espacios en donde ellos puedan socializar y ser ellos mismos, que se vuelva un espacio de vinculación.

Por su parte, Sánchez comentó que, en estos tiempos es un acto de rebeldía juntarse, encontrase, compartir, generar juntera, desde el arte, y en especial, el teatro es un espacio para generar esos vínculos que nos caracteriza como seres humanos, que se han visto afectados por el exceso del uso de los celulares y el hecho de venir de una época postpandemia que contribuyó al aislamiento y afectó con más fuerza a los jóvenes. En este sentido, el arte es una forma de ayudarlos a socializar y comunicarse.

Teatro y Cine cimarrón

Jericó explicó que, el libro “Humus” llegó a ella y empezó a leerlo y se encontró con la historia de 13 mujeres que fueron raptadas de sus pueblos en África y trasladadas en un barco Negrero para ser esclavizadas. En el camino, muchas se lanzaron al mar para salvarse, porque era mejor morir que vivir en esclavitud, esto llamó su atención y decidió llevar esta historia a las tablas, la obra estuvo recorriendo salas durante dos años, y en una oportunidad, Montilla invitó a los hermanos Luis y Andrés Rodríguez a una función , y ellos le propusieron llevarla al cine.

Montilla explicó que, la producción de la película se realizó de la mano de los hermanos Rodríguez y el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) donde los grupos de estudiantes aprendieron cómo se hace cine, con el programa “Aprender Haciendo”, la película ha rodado por varios festivales internacionales y en Venezuela se está esperando que den una fecha de estreno para ser presentada en las salas comerciales del país.

“Yo siento que nuestra película en las salas de cine comercial, no va a tener ningún tipo de impacto, es una película experimental, que trata el tema de la Afrovenezolanidad, y en la que por primera vez en nuestro país cinco actrices afro protagonizan una película” dijo Montilla.

Asimismo, la productora recalcó que, el objetivo de ellos es presentar la película en universidades, centros culturales, espacios comunitarios a cielo abierto y realizar cine foros, conversatorios sobre la producción y la película.

Del teatro al cine

Montilla explicó que, los hermanos Rodríguez le dijeron que querían respetar la teatralidad de la obra, porque ya era una idea hecha materia, les interesaba la estética artesanal de la obra, por lo que se realizó un guion que jugara entre la teatralidad, la vida real y un mundo onírico, que la película viajara en esos 3 mundos.

“ Quisimos hacer una ficción de la vida de las actrices un poco para narrar, como las actrices afro, viven una realidad en el cine, la realidad de las mujeres afro en el cine sigue siendo difícil, con tantas reivindicaciones que tenemos, con tantas leyes que hemos logrado, todavía sigue siendo complicado que las actrices afro, tengan otros personajes que no sean el de la esclava, la sirvienta, basados en estereotipos” dijo la productora.

Igualmente, Jericó comentó que se trabajó en 11 localidades del país, como en el estado Bolívar, Caracas, Higuerote, Choroní, Chuao y Caracas. “Esto fue una película taller donde participaron las comunidades, donde se realizaron las grabaciones, los miembros de las comunidades organizaron la comida, el transporte y se volvió un cine familiar gracias a las personas de los territorios que se sumaron a la producción”.

La invitada recordó que, también tiene activo el programa Laboratorio Creativo para la Juventud, en donde los jóvenes participan en brigadas, que les permiten obtener ingresos por su trabajo artístico una o dos veces al mes. En este proyecto, se trabaja la danza y el teatro con propósito, con temas de su interés, también se encuentra activa la Escuela de Circo en donde van a participar 28 jóvenes, asimismo está trabajando un taller montaje para cantantes de Opera, y en el ámbito teatral tiene varias obras que presentará a lo largo del año. Esta entrevista nos dejó claro que el cine y el teatro son espacios propicios para resaltar nuestra identidad afrovenezolana y denunciar las prácticas racistas que aún persisten en nuestro país.

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