
Conadecafro está desarrollando investigaciones en las comunidades de la Guaira, sobre cómo identificar la violencia basada en género, salud sexual y reproductiva, el autocuidado, el autorreconocimiento, la gestión de riesgo para las mujeres guaireñas
(Prensa Conadecafro 03-8-2026).- Un mes después del doble terremoto del 24 de junio de 2026, que afectó a varias comunidades afrodescendientes, se reactivó el programa radial Somos Afro de Conadecafro a través de Radio Miraflores (95.9 FM), el espacio conmemoró el rol de la mujer afrodescendiente, afrolatinas, afrocaribeña y de la diáspora en la reconstrucción social y cómo sus banderas de luchas siguen vigentes con el pasar de los años.
Somos Afro, bajo la conducción de la presidenta de Conadecafro, Marizabel Blanco Sifontes, contó en esta oportunidad con la participación de la directora de la Secretaría Ejecutiva de Conadecafro, Atahuanadí Sánchez, quien comentó que desde la institución antes de estos eventos naturales que vivió el país, venía trabajando con antelación en las comunidades de la Guaira, haciendo un trabajo de levantamiento de información, sobre cómo identificar la violencia basada en género, salud sexual y reproductiva, el autorreconocimiento, la gestión de riesgo y el autocuidado.
Añadió que, también como sucede en otros estados del país, se está desarrollando la Jornada del Abrazo Cimarrón, que aunque está dirigido a las mujeres, no excluye al hombre, pero sigue velando por la participación de la mujer ya que ella sigue siendo la principal cuidadora en los diversos espacios.

Asimismo, Sánchez recordó que hace 34 años, en Santo Domingo República Dominicana, se llevó a cabo el primer Encuentro de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, en dónde participaron mujeres de 32 países, para alzar la voz contra el racismo, el sexismo, la exclusión social, hacer visibles las luchas de las mujeres afro y definir estrategias que tuvieras incidencias en la creación de políticas públicas para enfrentar el racismo desde una perspectiva de género.
Sánchez, manifestó que las mujeres afrovenezolanas desde la época de la colonia vienen experimentando el renacer, el reconstruir familias separadas por diversos motivos de la época, y esa capacidad de resiliencias, de anteponerse ante la adversidad sigue vigente actualmente y se puede ver en los hechos ocurridos el pasado 24 de julio de 2026 con los hechos del doble terremoto las mujeres han salido y han dado un paso al frente a la reconstrucción de las familias.
Atahuanadi, destacó que El Primer Encuentro de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, contaba con objetivos claros como:
1. Visibilizar la doble discriminación y la triple opresión denunciar como el racismo estructural, el sexismo y las profundas desiguales socioeconómico se entrelazan de manera participar sobre los cuerpos y las vidas de las mujeres.
2. Celebrar la identidad y el legado histórico reivindicar la herencia africana y la diáspora como fuente de dignidad cultura y resistencia, sacando del olvido el papel protagónico de las mujeres negras en la construcción de las naciones latinoamericanas y caribeñas.
3. Articular una agenda política propia, exigir políticas públicas de inclusión, derechos sexuales y reproductivos, acceso a la justicia y el fin de toda forma de violencia racistas, machista desde una voz autónoma, dentro del movimiento feminista antirracistas

La voz de las mujeres afrodescendientes de todo el mundo
La presidenta de Conadecafro, enfatizó que al pasar de estos 34 años de ese primer encuentro estos objetivos sigue vigente en la actualidad, no solo porque falta mucho por alcanzar, sino porque se han complejizado las realidades de cada país, en un mundo donde actualmente hay una propensión al control digital, control político hegemónico, control de las economías, los recursos, las personas, las comunicaciones, aunque son realidades geopolíticas distintas, sigue observándose un patrón que nos dice que no es en un solo lugar el que está siendo agobiado por el poder imperial, el control y la dominación se observa en diversas esferas y con ello el racismo, el fascismo y las múltiples formas de opresión sobre todos, especialmente las mujeres, afrolatinas, afrocaribeñas, afrodiaspóricas en todo el planeta.
Por su parte, Atahuanadi, destacó que la Unión Africana declaró oficialmente el 2025 como el Año de la Justicia para los africanos, las africanas y los afrodescendientes mediante Reparaciones, un hito que conecta directamente los procesos históricos de resistencia de las mujeres africanas y las mujeres afrodescendientes, afirmando que no se puede hablar de justicia sin abordar los legados del colonialismo, la trata esclavista, la espoliación de los recursos, la violencia estructural capitalista, todo ellos con un impacto particular sobre los cuerpos racializados y feminizados.
Blanco, resaltó que la vigencia de los motivos de la creación de la conmemoración no ha cambiado, por el contrario lo que ha hecho es complejizarse, en el mundo, en nuestro continente se sigue generado una feminización bien radical de la pobreza, de la discriminación, y atando ese comentario con nuestra realidad post desastre natural, le agrega al diseño de política pública una necesidad de perseguir esa Venezuela que al renacer, por ejemplo desde una perspectiva económica productiva , no puede dejar a las mujeres afrovenezolanas renegadas a empleos informales, ni domésticos , ni mal remunerados, no pueden quedar en sus localidades en posiciones de menor liderazgo como el que vienen desempeñando, si no que sean aquellos espacios de un renacer que les permitan desplegar todo su potencial. Es dar reconocimiento al rol que están desempeñado ahora mismo y no solo aquí, si no como lo han demostrado siempre, como lo han demostrado históricamente, un rol de liderazgo innato, resiliencia, resistencia, una capacidad que se lleva como huella genética ancestral para renacer y volver a empezar.

Atahuanadi, manifestó la importancia de no romantizar la resiliencia, ya que es importante salir de ese lugar y darle valor al auto cuidado entre las mujeres, de tejer redes de cuidado, de mirarnos con ternuras, que las mujeres tengan más espacios para cuidarse, ya que no es solo el cuidado del núcleo familiar, si no de las comunidades, ya que se sabe que la mayoría de los trabajos no renumerados recaen en las mujeres.
“Abrir paso para seguir debatiendo estos temas en Venezuela siguen siendo un desafío, es una responsabilidad para el Consejo, es una responsabilidad para las organizaciones afrovenezolanas, pero también para las nuevas militancias que están tomando posición importante en el ámbito comunicacional, en las redes sociales, pues cada vez vemos más nuevos rostros y voces de nuevas y nuevos militantes denunciando, aportando, formando y compartiendo con orgullo su experiencia de autorreconocimiento de identidad afrodescendiente” dijo Blanco.